Mapa de Puntos Peligrosos de las Vías Ciclistas de Pamplona

martes, 17 de octubre de 2017

20 AÑOS TARDE (I)

He dejado pasar un mes desde la implantación de la "amabilización" del I Ensanche pamplonés para dar tiempo a que se retirara el ejército, se limpiaran las calles de cadáveres y se repararan las zanjas usadas de trincheras y los agujeros de las bombas. Es lo que tiene recomponer la ciudad tras un apocalipsis de esta magnitud. Y eso que no aparecieron al final los zombies...

Aspecto que presentaba Navas de Tolosa en el punto álgido de este apocalipsis 
No, ahora en serio. Ha habido que esperar un tiempo para hacer balance del plan de amabilización, pues al principio todo estaba muy verde y provisional y poco a poco le han dado un aspecto de provisionalidad más permanente. Además, había que ver la repercusión del cambio en los recorridos motorizados privados en el resto de las vías rodadas de la zona afectada, el grado de cumplimiento de la señalización restrictiva, el uso que ciclistas y peatones hacían de las nuevas zonas habilitadas, etc. Por este motivo, el análisis de esta entrada sólo va a considerar las actuaciones llevadas a cabo en el entorno del I Ensanche y Sarasate, al estar todavía pendiente de implantación la segunda fase del plan, la restricción con cámaras de los accesos al Casco Viejo.

En esto consiste básicamente la amabilización: nuevas zonas de estacionamiento exclusivo para residentes, restricción del tráfico privado en determinadas calles y cámaras de control de accesos. Ningún vehículo no autorizado (excepto bus, taxi y bicicletas) puede circular por Navas de Tolosa, Padre Moret, San Ignacio y Sarasate en los tramos marcados en rojo en el mapa (excepto en horario de carga y descarga en Sarasate y Chinchilla)
Mínima afección al tráfico motorizado
La primera conclusión que se ha podido observar de todo este cambio en la movilidad del centro de la ciudad es que prácticamente no se ha notado en el tráfico. Y lo digo porque no han habido atascos, las calles por las que se ha desviado el tráfico han absorbido esa demanda extra que estaba dentro de su capacidad por diseño. El único día mínimamente conflictivo fue el primero que se hicieron los cortes y desvíos, más por el desconocimiento del personal al volante que por otra cosa. No obstante, muchos se habrán sentido ofendidos e incomodados por los desvíos y la imposibilidad de aparcar su coche en muchos lugares en los que antes sí se podía. Les avisamos de antemano, esa es la idea, perjudicar el uso del vehículo a motor privado para privilegiar las formas más sostenibles de moverse por la ciudad, el pie, el pedal y el bus. Esto no se les ha ocurrido aquí a nuestros mandamáses, por una vez han sido capaces de copiar (20 años tarde) lo que se hace en las ciudades verdaderamente avanzadas en movilidad, varias, por cierto, a menos de 100Km de Pamplona. Ya lo vaticinaba en una entrada reciente del blog y lo ha acabado confirmando la prensa de esos primeros días de apocalipsis en mobilidad.


Humanización del corazón de la ciudad
La segunda conclusión que se saca es que el cambio ha sido positivo. Sentir el silencio en una zona céntrica como el Paseo Sarasate, oir a la gente hablar, ver pasear con tranquilidad por Navas de Tolosa; el cambio de la calle Chinchilla, con un flujo elevado de gente que ahora cruza sin tener que esperar los 90s  del semáforo que había antes y que además ahora cuentan con toda la prioridad. La zona está irreconocible si la comparamos con 2 meses atrás. Hay que recordar que por Navas de Tolosa pasaban casi 12000 vehículos diarios, 11500 por José Alonso, una calle de un solo carril por la que pasaba tanto tráfico como todo lo que sube por Beloso. Se han creado más metros de carril bici y se han ensanchado aceras, aunque esto último se ha hecho a medias y con pivotes.


Buena idea inicial que claudica ante presiones diversas
No obstante, si entramos más al detalle de la actuación se observan varias chapuzas dignas de la Marca Pamplona que no podían faltar en nuestra ciudad. Esto ha generado varios puntos conflictivos o negros, perfectamente evitables si se hubiera sido un poco más valiente. Puestos a cambiar el centro de la ciudad, hagámoslo bien por una vez. Ojalá.

No se ha restringido al tráfico motorizado privado la totalidad de Sarasate. Sólo se han atrevido a restringir desde García Castañón hasta la salida de nuevo a Navas de Tolosa por el otro lado de Sarasate. El hecho de dejar el resto libre 24h a cualquier usuario, en una zona en la que todo el estacionamiento posible es sólo para residentes implica dejar entrar tráfico basura en toda la manzana comprendida entre Sarasate-García Castañón-Estella-Alhóndiga-Vínculo. Doble fila y atascos asegurados. Se traslada el problema que había anteriormente en el Casco Viejo, donde sólo se podía circular pero no estacionar, a otro sector cercano. Bastaba con no dejar entrar tráfico desde la plaza de la Paz, salvo los autorizados a estacionar en la zona de residentes, con cámaras por supuesto.

Lejos de crear una supermanzana en el entorno de El Corte Inglés se ha creado una zona de tráfico absurdo que sólo puede circular pero no estacionar y que cumpliendo la primera ley del cochismo acarreará dobles filas, estacionamientos incorrectos y 4 intermitentes encendidos.
Sarasate se queda a medias y se permite circular de manera libre, 24h y a cualquier usuario justo en la zona con los pasos de peatones más peligrosos por su falta de visibilidad, diseño ciego cortesía del anterior alcalde Maya.

Paso de peatones sin visibilidad, tapado por el murete metálico y el jardín, cortesía de Maya en la anterior legislatura
Además, el lobby de las motos acaba saliéndose con la suya, presionando en redes sociales y prensa a un Ayuntamiento que claudica y cede decenas de estacionamientos para estos vehículos en Sarasate, eliminando plazas para vehículos que había anteriormente y que perfectamente podían haber sido optimizadas para residentes, junto con acceso restringido por cámaras, aliviando la falta de estacionamientos de la zona para los vecinos.


No hay como amenazar con aparcar las motos sobre las aceras para que le hagan caso a uno...

El sinsentido de Padre Moret y Sandoval
Uno de los puntos más conflictivos y peor resueltos de todo el plan es la zona de Padre Moret y Sandoval. Al parecer, el plan inicial era invertir el sentido de la calle Padre Moret, de manera que se entrara a esa calle desde la rotonda del Hotel 3 Reyes a través de la calle José Alonso, girando a la derecha en vez de a la izquierda como hasta ahora.

Mantener el sentido clásico de circulación en la calle Padre Moret, unido a la restricción de tráfico desde José Alonso ha conllevado la apertura de un paso para motorizados desde la calle Sandoval hacia la avenida del Ejército, paso de entrada y salida por encima de la acera. Una chapuza evitable invirtiendo el sentido que hasta ahora tenía Padre Moret desde José Alonso, obligando al motorizado a girar a la derecha en vez de hacia la izquierda como hasta ahora

Si se obliga a entrar por las calles perpendiculares a Navas de Tolosa a Padre Moret y se invierte el sentido de esta última, el paso sobre la acera para entrar-salir a la avenida del Ejército es perfectamente eliminable, dejando la acera peatonal totalmente, como debería ser una acera. Ningún vehículo circularía por Padre Moret hacia Plaza de la Paz, salvo los autorizados y los autobuses

Pero presiones ocultas de entes poderosos hacen una vez más claudicar al Ayuntamiento, consiguiendo que la calle Padre Moret se mantenga con la configuración de siempre. Esto ha obligado a abrir un paso desde Sandoval hacia la Avenida del Ejército por encima de la acera, una auténtica chapuza que atenta contra todo lo amable y vuelve a hacer perder al de siempre, el peatón.




Chapuza totalmente prescindible si se hubieran hecho las cosas con lógica y sin claudicar a presiones. El peatón vuelve a perder y el cochista se vuelve loco porque no sabe ni por dónde tirar

Señalización deficiente e ingenuidad de Policía Municipal
Todos sabemos que la señalización en general de Pamplona siempre ha sido una asignatura pendiente y no podía ser menos en esta actuación. Las señales colocadas para llevar a cabo el cambio de tráfico en esta zona de la ciudad son demasiado pequeñas y contienen demasiada información. Es difícil leer y asimilar qué y a quién está prohibiendo acceder a la vez que conduces. Además, la propia ubicación de las señales en las entradas a regular no es la más adecuada para ser vista con tiempo. Si se cambia al tráfico calles que llevan muchos años de una determinada manera la señalización tiene que ser mucho más grande llamativa y contundente.

Conducir, ceder paso en la rotonda, no chocarse con los demás coches y leer lo que pone en la señal a la vez está solo al alcance de divinos. Con una señalización más clara sería posible. ¿Será por eso que han puesto vallas con más señalización, para reforzar la idea nada clara de la señal vertical?


¿Es cosa mía, o estas letras son muy pequeñas?
Por otro lado confiar en que, aun en el supuesto de que la señalización estuviera perfecta, esta fuera a cumplirse desde el primer momento en una ciudad como Pamplona es de pardillos. No han aprendido de años y años de incumplimientos sistemáticos en el Casco Viejo, por no irnos muy lejos. Sin embargo, desde Policía Municipal daban por hecho que la señalización se iba a respetar, pero por si acaso se lleva un mes entero poniendo patrullas turnos enteros en los lugares prohibidos para apercibir a los múltiples cocheros que se saltan la señalización de que no lo vuelvan a hacer. El coste de esos policías "avisando" de que hay que cumplir la señalización costeaba ya hace tiempo unas cuantas cámaras de control de accesos más, por comentarlo. Son muchos los que en vehículo privado no respetan la señalización, ya que nada se lo impide realmente y circulan "como siempre". Basta estar 5 minutos en la puerta del Parlamento para comprobarlo.

Parece mentira que un ente como la Policía Municipal no conozca todavía el primer mandamiento del cochismo:

"allá donde quepa o pueda acceder un coche, independientemente de que esté prohibido o no, siempre circularán o estacionarán coches, salvo que se les impida física o por denuncia el acceso o estacionamiento" AMEN, BRUM, BRUM


Por otro lado, dentro de la zona restringida a bus y bicicletas la señalización es confusa. No se ha dado a esa zona tratamiento de ciclocalle, a pesar de que este tipo de solución ya se ha implementado con sonoro fracaso en San Jorge. Muchos ciclistas, cuando se termina el corto carril bici de nueva creación de avenida Gipuzkoa optan por circular por las aceras pivotadas, ese nuevo concepto/chapuza que se ha creado en la zona por falta de presupuesto. De presupuesto o de valentía para hacer algo definitivo y no provisional y modificable si la intención de voto decae...





Aceras en asfalto, sin eliminar las vallas blancas, lo que hace que no sean accesibles desde la acera de verdad. Además se parecen mucho a un carril bici y muchos ciclistas circulan por ahí incorrectamente. Con la de pivotes que han colocado podían acordarse de otros lugares de Pamplona como la calle Abejeras...

Tampoco tenemos ciclo calle en Sarasate, Padre Moret o Navas de Tolosa en la zona del Edificio Singular. ¿Por qué en San Jorge sí, cuando no lo usa prácticamente nadie y en esta zona de tránsito masivo no? Además, en algunas de esas calles amabilizadas no sabemos por qué la velocidad sigue siendo de 50Km/h, nada amable en caso de atropello.


Navas de Tolosa hacia Pío XII-Ejército. Si todo lo demás se ha amabilizado, ¿por qué aquí se mantiene la limitación a 50? ¿Por qué esta zona no es ciclo calle?
Sin sustento normativo para hacer las cosas bien
La dilatación en la aprobación de la nueva ordenanza de tráfico o movilidad o como quiera que la vayan a llamar al final, está perjudicando gravemente la implantación de infraestructuras ciclistas de calidad decente en la ciudad. La rabieta del concejal de Miedo Ambiente ante la no aprobación de SU proyecto de carril bici para Pío XII, bloqueando sin sentido la ordenanza de tráfico, una norma que lleva hecha desde hace un año, es intolerable y perjudica a los ciclistas de Pamplona. Parece mentira que alguien tan pro-bici esté metiendo tanto la pata hasta la ingle con este tema.

Como consecuencia de esto, no hay ciclo calles en la zona amabilizada, un tipo de calle que casa perfectamente con la idea que se estaba llevando a cabo. Se han pintado unos iconos de algo con dos ruedas, que no sabemos muy bien si es una moto o una bici, y que nadie sabe qué significa. No se sabe si se tiene prioridad en bici o no; no se sabe si se puede circular por el centro del carril en bici o no. No se sabe...


Al que adivine qué significa esto que pintan en el suelo, lote de pegatinas SabesDondeCiclas.com

Recordemos que en la ordenanza que sigue en vigor, la de 2009, los ciclistas tenemos que ir lo más pegados posible a la derecha cuando circulamos por la calzada, algo que no es ni amable ni prioritario. Será esto lo que les da miedo, saber que no es legal señalizar con ciclo calle, pues no está aún contemplada en ninguna normativa en vigor. Y no está en vigor por la pataleta del señor Cuenca. No vaya a ser que haya un accidente y resulte que sea el ciclista el que se coma el marrón por eso...

Esta ausencia de una señalización adecuada para los ciclistas y las vías ciclistas creadas en la zona hace que la mayoría siga circulando por la acera o por el centro peatonal del paseo de Sarasate. Esa no era la idea, pero no queda nada claro por dónde se debe ir.


Creo que los ciclistas no están captando la idea de la amabilización en su versión para las bicicletas...

Carril bici deficiente y con cruces peligrosos
La amabilización también ha traído unos cientos de metros de carril bici en la avenida Gipuzkoa, en ciudad consolidada. Algo no visto desde hacía algún tiempo en la ciudad. El primer tramo desde la calle Mayor hasta la rotonda del hotel 3 Reyes es ancho, bidireccional y bien realizado.

Lo único que se salva en cuanto a las nuevas vías ciclistas implementadas en la zona. Todo lo demás tiene el sello inconfundible de la Marca Pamplona
El resto de ese carril bici es un serpenteo cutre, plagado de pasos ciclistas peligrosos. Incluso tenemos algo que no podía faltar, y que se esperaba como un sello de identidad de la Marca Pamplona: cemento pulido. Una vez más, y es la enésima, se hace una acera bici bidireccional, que no cumple los requisitos mínimos de anchura ni de calidad de pavimento que marcan los manuales de diseño de carriles bici. Adivinen quién lo ha diseñado y ejecutado: los dinosaurios de Urbanismo, con papá pitufo Abaurrea (el verdadero alcalde) a la cabeza. De verdad, os pago un cursillo de cómo hacer un carril bici bien cuando queráis.

Un clásico de la chapuza que no podía faltar en Pamplona: carril bici de nueva creación que no tiene la anchura que marcan los manuales y hecho en cemento pulido. Hemos perdido ya la cuenta de cuántas veces han metido la pata.




Pasos ciclistas en oblicuo para los motorizados, sin señalización vertical. Peligro claro de atropello
Para terminar esta chapuza nada mejor que dejar morir el carril bici en el cruce con la calle Chinchilla en un paso ciclista, sin indicar por dónde tienen que continuar los ciclistas si quieren ir hacia Sarasate, pues no hay señalización vertical alguna y la horizontal es la de la moto-bici-yoqueséquéeseso.


¿Y ahora por dónde sigo? Se agradecería señalización de ciclo calle o de vía ciclista o de algo
Las incógnitas del futuro
La actuación de amabilización y la filosofía que la envuelve debería ser la dirección a seguir para otras partes cercanas al caso que hoy nos atañe. Y es que no se puede obviar que algo hay que hacer con el tráfico que accede por San Ignacio hacia Cortes, calle con tráfico intenso 24h, en zona de máxima afluencia de peatones y que cruza por medio una zona peatonal como es Carlos III. No podemos olvidar que la mayor parte de las calles comprendidas entre Baja Navarra, Avda. San Ignacio y calle Amaya están ya con aspecto peatonal, por lo que el que sigan siendo de acceso y aparcamiento libre como hasta ahora contradice claramente la filosofía de la primera fase de la amabilización. Es lógico pensar que en un futuro no muy lejano, o sí que estamos hablando de Pamplona y su ritmo de caracol para estas cosas, se abordará este asunto y la solución a dar a la cuesta de Labrit, situación que se parece mucho a lo que se ha hecho ya en la avenida Gipuzkoa. Pero para eso hay que tener bemoles políticos, y de eso, nuestros políticos no van muy sobrados precisamente. Antes más veremos echar marcha atrás, deshacer lo hecho, por hacer caso a las encuestas de intención de voto y a las protestas de un sector de comerciantes. El tiempo lo dirá.

Conclusión
Como ha quedado patente, este plan de amabilización, de nombre bastante rebuscado por cierto, es la perversión de una buena y vieja idea, realizada de manera cobarde y a medias y cuya ejecución por el momento es muy mejorable. No esperen los del Ayuntamiento del cambiazo palmaditas en la espalda. Llega 20 años tarde, o visto de otro modo, hay que agradecer al Ayuntamiento al completo (oposición incluida cuando estaban unos y ahora que están otros) estos 20 años de humos, ruidos, tráfico intenso, estrecheces para peatones y ausencia de vías ciclistas en esta zona. Habéis demostrado entre todos una incapacidad de seguir la estela de otras ciudades que nos llevan años luz en esta materia. Habéis sido unos garrulos cochistas. No os emocionéis por este hito, se ha dado un paso en la dirección correcta, la que marcan las ciudades punteras aquí y en Europa, pero nos siguen llevando miles de pasos de ventaja y ellos siguen avanzando 10 veces más rápido. A este ritmo no les cogemos, por si no os habéis dado cuenta aún. O quizás es que no os importa demasiado. Podríamos haber sido referencia como ciudad verde (no sólo por los jardines) y sostenible pero no os ha dado la gana. Una pena.

En un mes abordamos la segunda parte: 20 AÑOS TARDE (II), el Casco Viejo. 

martes, 15 de agosto de 2017

UN MES PARA EL CAOS APOCALIPTICO

No suelo escribir entradas en los meses veraniegos debido a que en Pamplona a partir de julio la actividad municipal se detiene por completo hasta bien entrado septiembre, pues todo el mundo está de vacaciones. Algunos parecen estar de vacaciones también el resto del año, pero esa es otra cuestión...

El caso es que los que os habéis quedado por Pamplona en verano habréis notado que algo se está cociendo en el I Ensanche pamplonés. Las vallas amarillas metálicas, conos y máquinas excavadoras denotan algún tipo de intervención en el tráfico de la ciudad.

Obras en la zona de la rotonda del hotel 3 Reyes
Lo que parece un carril bici de doble sentido (donde está la excavadora) en la zona de la iglesia de San Lorenzo

Para la mentalidad del pamplonés de bien, esta intervención en la almendra central de la ciudad va a traer el caos absoluto en el tráfico. Se vaticinan atascos interminables, bocinazos y malas leches por doquier. Es el ADN cochista de la ciudad el que hace acto de presencia. Ya se ha demostrado en más de una ocasión que esto no será así ni de cerca, pero algunos se ponen apocalípticos de todos modos.
Sin ir más lejos, y con la excusa de la amenaza yihadista, se cortó media ciudad al tráfico motorizado en San Fermín y no pasó absolutamente nada. Ya reflexioné sobre esta cuestión hace no mucho:

Barreras de hormigón antes de ser colocadas impidiendo físicamente el paso de vehículos a las zonas de fiesta en San Fermín

http://sabesdondeciclas.blogspot.com.es/2017/04/yes-we-can.html

Sobre el caso que nos atañe, la reorganización del tráfico, o mejor dicho, de la movilidad de la zona del I Ensanche y el Casco Viejo, poco sabemos con certeza. Se llegó a explicar en su momento lo que tenían intención de hacer, pero finalmente de lo que se nos contó a lo que parece que van a acabar haciendo van a haber notables diferencias. Permaneceremos a la expectativa para ver qué se pare y hasta dónde meten la pata, para variar. Es la primera intervención de peso en la movilidad de la ciudad en bastantes años y puede que sea la última y única de la legislatura.

Esto es lo que los cochistas más agoreros intuyen que sucederá tras las obras: el apocalipsis zombie

A pesar de esto, resulta muy decepcionante ver que las maneras de hacer en estas cuestiones de los nuevos en el Ayuntamiento son iguales que las de los de antes. Poca información, imprecisa y nunca por adelantado. No se ha consultado prácticamente nada de lo que se va a hacer, ni se ha presentado el proyecto final para ser analizado con detenimiento, para así poder detectar problemas y fallos, de manera que pudieran ser corregidos antes de acometer las obras. Una vez más, y vaticino que no será la última, va a tocar analizar a posteriori lo que se ha hecho, para localizar los fallos y pelear para que los corrijan a tiempo. Algo que podría haberse hecho antes, a coste cero, nos costará tiempo y dinero público, para variar. Ya pasó con el carril bici de la avenida Gipuzkoa, con todos los parques inaugurados en la pasada legislatura o con las nuevas urbanizaciones de la zona próxima al estadio de Osasuna, por poner ejemplos recientes. Tropezamos de nuevo en la misma piedra, desgastada la pobre de tanto torpe.

La información que me va llegando sobre qué se va a hacer en concreto en el I Ensanche, a falta de confirmación visual a obra terminada, parece pecar de conservadora, algo cobarde e insuficiente, pero para afirmarlo rotundamente esperaremos a que finalicen las obras. Será la próxima entrada del blog, el análisis de una actuación que debiera haberse hecho en el siglo XX, pero se empieza a afrontar bien entrado el XXI. Seguimos a la cola.

El final de las obras y la puesta en marcha de la nueva organización de esta parte de la ciudad está prevista para mediados de septiembre, si antes los zombies no han destruido la ciudad...