Mapa de Puntos Peligrosos de las Vías Ciclistas de Pamplona

sábado, 15 de abril de 2017

YES, WE CAN!


El debate generado en la ciudad a raíz de la intención de cambiar la configuración de la avenida de Pío XII desde una autopista urbana de 3+1 (carril aparcamiento) por sentido hacia 2 calzadas, una para vehículos privados y la otra para transporte público y carril bici, está de plena actualidad.

Aspecto actual de Pío XII, 3 carriles de circulación (2+1 carril doble fila) y 1 carril de aparcamiento en cada sentido de circulación. ¡8 carriles en total!

El autonombrado  Plan de Movilidad de la concejalía del mismo nombre, que realmente es un plan de carril bus y bici para grandes avenidas, nada que ver con un plan de movilidad serio. 


Muchas son las posturas y los postureos al respecto, con mesías de la bondad y la maldad de la medida enfrentados e irreconciliables (de momento, al menos). Unos, ciclistas muchos y sostenibles otros, afirman que es beneficioso para la ciudad, para la contaminación, para el ruido. Los de la postura antagonista, generalmente comerciantes y conductores de vehículos privados, ven el caos, los atascos o el cierre de negocios.

La idea que perdura siempre en estos casos, en la mayoría de ciudades también, como un mantra incuestionable, salvo que uno quiera ser tachado de ecolo-fanatista o perroflaútico ciclista, es que cualquier cambio en los grandes ejes circulatorios de Pamplona (o de la ciudad que sea) conllevará poco menos que un cataclismo, apocalipsis zombie o caos mortal de necesidad. Meterle mano a esas grandes vías, hipertrofiadas para el tráfico motorizado y ridículas para el resto de modos de transporte (transporte público incluido), es percibido por nuestros políticos municipales como poco menos que un suicidio electoral. Pero, ¿realmente es así como nos lo han contado siempre? ¿Es imposible cambiar la configuración de nuestras grandes avenidas? ¿Realmente se generaría un atasco de proporciones bíblicas en la ciudad?

Hagamos memoria

Simplemente con retroceder en el tiempo podemos observar unas cuantas medidas que se tomaron en su momento, la mayoría sin ánimo de modificar definitivamente la manera de utilizarse las calles, y que cambiaron la circulación por determinadas calles durante más o menos tiempo, el tiempo que generalmente duraron las obras que en esas calles se realizaron.

Otras medidas son cíclicas, pues se adoptan sin ningún tipo de polémica ni ruido mediático cada año en determinadas fechas y de las que nadie se queja. No sólo eso, sino que se ve como algo natural, beneficioso y lógico.

Carlos III- Plaza del Castillo

Hace un par de décadas la autoridad municipal decidió que ese gran eje urbano, de tráfico infernal y atascado, iba a dejar de serlo, para convertirse en un boulevard peatonal. Esa era la idea inicial y lo que finalmente se hizo fue algo que quedó a medio camino, pero que indiscutiblemente cambió el panorama y la circulación de esa parte de la ciudad.

Carlos III motorizado, como era antaño

La plaza del Castillo con el tráfico dando la vuelta y aparcando en ella

Y Pamplona sobrevivió. 15 años después el tráfico no se atasca por no poder pasar por Carlos III y los zombies aún no han invadido la capital (de momento). Nadie en su sano juicio, de esos que tanto protestan ahora por querer cambiar la configuración de otras calles, léase comerciantes, pediría que volviera ese tráfico a una avenida como la de Carlos III. Ni ellos ni los conductores de vehículos privados que en su tiempo echaban pestes de esta "peatonalización".

Calle Errotazar

Esta calle, protagonista de episodios de atropellos mortales que han marcado a la ciudad, que soporta un tráfico muy elevado cada día, estuvo cortada largo tiempo por las obras del puente nuevo que cruza hacia Arantzadi. Durante todo ese tiempo la calle fue unidireccional, dejando el carril dirección hacia Capuchinos sin tráfico. Esos meses fueron de disfrute para peatones y ciclistas que vieron cómo esa calle bajaba su peligrosidad en la misma medida en la que bajó el tráfico que soportaba.

Para colocar ese puente se cortó una buena temporada la calle Errotazar
Durante todo ese tiempo no se atascó ninguna calle adyacente, y una vez más los zombies no nos invadieron. No pasó nada.
Actualmente está en su configuración original, con el radar de la Policía Municipal controlando que no se descontrole demasiado y con peatones y ciclistas castigados a una orilla muy reducida.

Bajada Labrit

Recientemente se terminó de remodelar la acera derecha sentido bajada hacia la Txantrea de esta calle. Durante el tiempo que duraron las obras, la bajada de Labrit pasó de tener 3 carriles para motorizados a sólo 2.

Por una vez creímos ver el carril bici de Labrit realizado y todo...

Y Pamplona sobrevivió sin atascarse una vez más. Ni que decir tiene que los zombies no aparecieron. No pasó nada.

Avenida Zaragoza

A esta parte de la ciudad también le tocó períodos largos de estar cortada al tráfico, debido a las obras que se han realizado en la parte sur de la ciudad. No pasó nada, no se atascó nada especialmente y la ciudad sobrevivió, para variar. ¿Zombies, adónde?

Corte de la avenida Zaragoza para hacer la nueva rotonda con la calle Sadar

Corte de la avenida Zaragoza para remodelar la zona del Pamplonica


Paseo Sarasate

Esta actuación viene motivada por la afluencia masiva de gente en fechas navideñas a la zona de Sarasate, Estella. Se corta la entrada a Sarasate desde Yanguas y Miranda para que no se quede todo atascado. Curiosamente se atasca la zona cuando se deja acceder al vehículo motorizado privado, pero si se impide su entrada no sólo no se atasca esa calle (lo cual es lógico) sino que las adyacentes tampoco lo hacen. Y no reina el caos ni los zombies una vez más.

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                                        Atasco en el "paseo" Sarasate por peatones paseando de lado a lado constantemente


Cortes de San Fermín

En San Fermín el acceso al Casco Viejo está muy restringido. También se hacen cortes de tráfico que sólo permiten el acceso a transporte público y vecinos en la plaza Príncipe de Viana, en Pío XII a la altura de Ejército, en la subida al Labrit. Muchos cortes que afectan a varios de los puntos más conflictivos de la ciudad. ¿Adivináis una cosa? Sí, la ciudad sobrevive, no se atasca más de lo habitual y los zombies siguen sin aparecer. ¡Qué cosa, tú!




Concluyamos


La conclusión que saco yo, y que sacaron antes que yo los responsables del tráfico y por lo tanto también, los políticos responsables de estos fregados es la siguiente: se puede cambiar la configuración de una gran avenida. La ciudad se adapta, los tráficos se redistribuyen y no pasa nada.
Lo tienen más que comprobado en todas estas actuaciones antes descritas, aunque luego de cara a la galería digan lo contrario.

También sacamos otra conclusión interesante: las calles en las que el tráfico disminuye o desaparece se revitalizan comercial, económica y socialmente. Adiós a la queja habitual de muchos comerciantes. Por algo a Carlos III se la conoce como Avenida Amancio Ortega, y no porque las ventas hayan caído en picado precisamente. Y las calles adyacentes que sí soportan tráfico languidecen. Lo dice hasta el propio presidente de comerciantes de Navarra, Iñaki Ucar Blanco: 


La calle Amaya languidece según el presidente de comerciantes de Navarra, ¿tendrá algo que ver que pasan por esa calle 15000 vehículos al día...?
La parte más al sur de Carlos III tampoco funciona bien, ¿será porque hay que cruzar por pasos bastante estrechos y con ciclos de espera interminables la avenida Baja Navarra con sus más de 40000 vehículos diarios...?




Pero otra conclusión inmediata que sacamos de todo esto es que no interesa que la primera conclusión se conozca. No vaya a ser que empiece a calar en la opinión pública que se pueden tener calles donde lo que prime sea el peatón en vez del coche, el silencio frente al ruido, el aire menos sucio frente al más sucio. Y si esta idea cala en la gente, el siguiente paso puede ser que nos exijan ese tipo de actuaciones en muchos puntos de la ciudad. Por eso activan toda la maquinaria, trolls, medios de intoxi-comunicación, para que se nos borre la idea de la cabeza.

En Pamplona no se puede hacer eso, es el caos, el apocalipsis, el holocausto zombie. La ciudad desaparece si lo hacemos. Sigamos pensando así. En otros sitios es igual, ¿o no?


En una calle céntrica de Zaragoza, antes y después. Un único ejemplo de una corriente de transformación de las ciudades que es mundial y que confirma a Pamplona como una ciudad de provincias y provincianos, garrulos en movilidad y con poca perspectiva de que vaya a cambiar. Porque si cambian vienen los zombies...

Este es el futuro de Pío XII, y de Pamplona en general, si no lo seguimos dedicando a los coches. ¿Seguro?
¿Aún te sigues creyendo esos mantras que te cuenta hasta tu cuñado?

sábado, 25 de marzo de 2017

¿ES EL BOULEVARD SOSTENIBLE DE PIO XII EL NUEVO MUSEO DE LOS SANFERMINES?

En la ciudad de los museos de 6 millones de euros que son un hierbín y los pabellones vacíos cuya simple existencia cuesta 200000€ al año en "vigilancia y mantenimiento" (más los 60 millones de euros que costó fabricarlo), se está gestando otro monstruo que perpetúa el amor que sienten nuestros políticos municipales por el despilfarro en Pamplona: el boulevard sostenible de Pío XII.

Museo de los Sanfermines, sí, ese trozo de césped detrás de los coches aparcados. 6 millones de euros

Pabellón Reyno de Navarra Arena, 60 millones de euros, vacío y cerrado. 200000€ al año sólo en seguridad y mantenimiento

Este boulevard, que no saben exactamente cuánto cuesta, pues se habla en los medios de un coste de 1,4 a 3 millones de euros, probablemente nos cueste mucho más. No hay más que ver lo que han acabado costando otras obras como el palacio de Condestable, en comparación con su presupuesto inicial. Por lo tanto, estamos hablando de una obra de coste muy considerable para crear menos de 1,5Km de carril-bici, entre otras muchas cosas.

Proyecto que más gusta para Pío XII. Nótese que en la mediana desaparecen árboles

Resulta sorprendente analizar la información publicada estos días en los medios acerca de este boulevard y su configuración. Resulta que la consultora contratada para realizar el estudio de qué soluciones dar a Pío XII, Gea 21, propone en su estudio soluciones que no baja ninguna del medio millón de euros. Cambian la ubicación del carril bici, lo hacen monodireccional o bidireccional y ya tenemos varios modelos carísimos.
Esa información les llega a los técnicos del Ayuntamiento y a la Mancomunidad y paren una última solución, la que aparece arriba y favorita del Concejal de Miedo Ambiente, donde las villavesas van al centro de la calzada. O sea, que después de encargar un estudio de al menos 50000€ a Gea 21, al final los técnicos responsables de la Marca Pamplona, célebres por sus carriles bicis de anchura variable, las curvas de 90º o las aceras pintadas, son los que acaban diseñando lo que se va a hacer. Surrealista total. 




¿De verdad que los que han parido semejantes mojones van a hacer algo decente en Pío XII? ¿No han demostrado ya  suficientemente, gastando demasiado dinero público, que son unos incapaces e incompetentes?


Esta nueva configuración de Pío XII va a conllevar unas costosas obras, con numerosos problemas circulatorios, menoscabo a los comerciantes y vecinos de la zona.Van a llevar un tiempo considerable realizarse. Pero además, van a ser unas obras, que de no funcionar su resultado final, de costosa modificación para corregir fallos, que los habrá sin duda (no hay más que ver los precedentes).

En una avenida como Pío XII, con 4 carriles para cada sentido de circulación, de generosas aceras, completamente rectilínea y sin una sola rotonda hay maneras más baratas de calmar el tráfico, dar espacio seguro a las bicicletas y priorizar el transporte público. Maneras que ya se han implementado en otras ciudades con éxito.

¿Tanto cuesta fijarse en lo que hacen y han hecho en otras ciudades? Para Pamplona parece que sí. Si viajamos un poco al norte tenemos varios ejemplos de los que aprender. Avenida de Madrid y Avenida Sancho el Sabio en Donostia. Con pintura y bolardos han conseguido asegurar a los ciclistas en una avenida de longitud e importancia comparable (son salidas de ciudad hacia la ronda), añadiendo carriles bus segregados y todo. Obviamente, el perdedor ha sido el vehículo privado y su posibilidad de aparcamiento. Coste: 180000€, diez veces menos que el presupuesto menor anunciado para Pío XII. Fácilmente repintable, modificable, etc a coste mínimo.

Avenida Sancho el Sabio, Donosti. De una calzada de 3+3 carriles se ha pasado a lo que se ve en imagen, un solo carril para los coches. Pintura y elementos separadores, nada más.


Avenida de Madrid, Donosti. Otra calzada de 3+3 que ha pasado a ser 2+2 con carril bus y carril bici monodireccional. Una vez más la magia de pivotes y pintura.
Ya habréis notado que no hay que tocar las medianas, que no hay que talar ningún árbol. Sencillo y fácil de modificar para adaptarlo a la necesidad que pueda surgir. ¿Que no triunfa o no convence y es un fracaso? Se quitan las marcas, se repinta y se vuelve a la configuración inicial. Y se habrá palmado bastante menos pasta. ¿Aplicable a Pío XII en Pamplona? Sin duda alguna.

Hay más ejemplos de actuaciones de bajo coste que solucionan los problemas en la misma medida que otras mucho más caras. Vitoria es otro gran ejemplo de actuaciones que buscan calmar el tráfico, asegurar a los ciclistas y peatones y reorganizar el espacio público ya construido de una manera funcional y relativamente barata. Mucho más barata que las actuaciones de las que estamos hablando.


Increíble lo que se puede hacer sólo con pintura y bolardos de plástico. La superficie lisa y construida no se toca, ya está ahí y sirve perfectamente para caminar, ciclar o rodar motorizado. Lo que cambia es cómo se reparte el espacio entre los diferentes actores de movilidad en la calle. Fotos cortesía de Jorge GZ.
Incluso tenemos un ejemplo reciente ¡en Pamplona!. No hay más que hacer memoria de cómo estaba hasta hace muy poco la Avenida de Gipuzkoa en su tramo más céntrico. La antigua calzada motorizada pasó a servir perfectamente de acera y carril bici. Lo único que para algunos que se cortocircuitan a sí mismos con la estética no estaba bonito. Por eso otros 200000€ que se gastaron en ponerlo bonito (que no más funcional, que ya lo era). Bendito dinero para arreglar otros desaguisados que hay por ahí, en los que los peatones son los principales perjudicados.

Carril bici y acera perfectamente funcional gastando lo mínimo en pintura y bolardos. Pamplona, aunque parezca mentira.

Teniendo en cuenta que Pamplona es una ciudad con amplias carencias en infraestructuras ciclistas, resulta un gran despropósito gastar semejante suma de dinero en una única actuación, cuando el resto de vías ciclistas de la ciudad languidecen en un abandono consentido e incluso intencionado. Pero no sólo los carriles bici moribundos necesitan de atención. Las carencias en aceras para peatones y seguridad de pasos peatonales en  muchos puntos de la ciudad son sangrantes y el dinero a corregir esas deficiencias debería ser prioritario a la bici y por supuesto a los grandes boulevares. Porque eso también es movilidad, porque el peatón es el 1 en la pirámide de prioridad en movilidad. Supuestamente.




Pasea con silleta de niños o en silla de ruedas por estos lugares de Pamplona (nótese que varios lugares están próximos a residencias de ancianos y hospitales). Puro gozo y regocijo. Sí, Pamplona en pleno 2017. Smart City...

Pero aquí se entra en choque frontal entre lo funcional y necesario y la avidez por fama que tienen algunos de los que mandan en la movilidad de Pamplona. Las actuaciones que necesita la ciudad, realizadas con austeridad y cabeza no son todo lo mediáticas ni dejan  suficiente huella y fama para aquellos que las tienen que realizar. No se gasta tanto dinero, con la posibilidad que seguro que alguno tiene de hacer el egipcio. Y aquí no se discute que haya que hacer en Pío XII una reorganización del tráfico (entendido como todos los agentes que se mueven bajo esa palabra, en el sentido amplio), reorganización que habría que hacer extensiva a toda la ciudad. Lo que se está discutiendo es si realmente hay que gastarse una millonada en algo perpetuo o se puede hacer funcionalmente lo mismo gastándose 10 veces menos. Porque eso que nos ahorramos en Pío XII lo podemos invertir en muchos más puntos de la ciudad

Luego nos vendrán con la cantinela de que no hay dinero para mantener lo que ya estaba hecho antes de que llegaran los que ahora mandan...